ESPAÑOL
MANTENIMIENTO Y CONSEJOS PARA EL USO
Eventuales reparaciones u operaciones de carga y recuperación de refrigerante, se deberán realizar
en talleres autorizados Autoclima y por personal cualificado.
Después de los primeros 1500 km recorridos desde la instalación del acondicionador, se aconseja efectuar
un control general y, en particular, que los tronillos y tuercas estén bien apretados.
Dos veces al año, controle el estado de la tensión de la correa de transmisión del compresor: si estuviera
desgastada, sustitúyala con una del mismo tipo.
El funcionamiento óptimo del acondicionador depende de un mantenimiento regular.
Si el acondicionador se emplea en ambientes muy polvosos, el mantenimiento deberá ser más frecuente.
Durante el funcionamiento de la instalación de acondicionamiento, se aconseja mantener las puertas y
ventanas del vehículo cerradas.
Antes de quitar las tapas del grupo de techo para las operaciones de mantenimiento y limpieza, desconecte la
batería del vehículo.
Durante la limpieza del grupo, proteja los componentes eléctricos.
Si fuera necesaria la sustitución de componentes eléctricos, se puede acceder fácilmente desde el grupo,
quitando la tapa exterior.
Evite dejar inactivo, durante mucho tiempo, el acondicionador. Póngalo en marcha por lo menos una vez al
mes durante media hora incluso en los períodos invernales, ya que el funcionamiento garantiza la
lubrificación de algunos componentes que, si se dejaran inactivos durante mucho tiempo, tenderían a
secarse.
Controle periódicamente la batería condensadora y, si fuera necesario, límpiela con aire comprimido, con
cuidado para no dañar las aletas de aluminio.
En las aletas, se pueden depositar insectos, hilos y otros cuerpos que podrían reducir la eficiencia de los
intercambiadores de calor.
Cuando trabaje cerca de los intercambiadores de calor, tenga cuidado de no cortarse con los extremos
afilados de las aletas.
Al mismo tiempo, se aconseja comprobar el funcionamiento de las electroventiladores del condensador.
Hay que tener en cuenta que la limpieza del condensador y la comprobación de una correcta ventilación son
operaciones extremadamente importantes. De hecho, un condensador muy sucio o poco ventilado no provoca
una reducción de las prestaciones de la instalación de acondicionamiento, sino que además puede causar la
disminución de la vida del compresor e incluso la ruptura del mismo o de su junta electromagnética.
Compruebe periódicamente que los conductos de descarga de agua de condensación situados en el fondo
del acondicionador no estén obstruidos.
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