Variante 2
Se juega igual que arriba, con la única diferencia de que los carame-
los no se retiran del tablero, sino que el jugador que detecta uno, lo
señala con el dedo, y otro jugador mayor, o bien, un adulto lleva un
listado de puntos. Por cada caramelo encontrado, el jugador se anota
un punto. En caso de error se continúa la partida hasta dar con el
caramelo acertado. En esta variante, deberá acordarse la duración de
la partida de antemano, por ejemplo, 10 minutos. Gana la partida el
jugador que al finalizar este tiempo haya conseguido más puntos.
Variante 3
Los caramelos se reparten entre los jugadores, de manera que todos
tengan la misma cantidad. Ahora los jugadores colocan los caramelos
boca arriba delante de sí. Si sobran caramelos, se dejan a un lado.
Comienzan a tirar los dados, y el que tenga el caramelo correspon-
diente a la combinación de colores obtenida, podrá colocarlo sobre el
tablero situado en el centro. El primero que se quede sin caramelos,
gana la partida. También en esta variante puede determinarse un
tiempo, por ejemplo, diez minutos, o una cantidad antes de comenzar
el juego, para que éste no se prolongue demasiado. El jugador que al
final del tiempo establecido tenga menos caramelos, gana la partida.
Consejos para los padres
Podrá añadir o retirar caramelos en función de la edad de su hijo/a. Al
principio, para que aprenda y nombre los colores, utilice sólo los cara-
melos con un solo color. Aumente gradualmente el número de caramelos,
pasando a los que tienen dos colores y, por último, todos los caramelos
juntos. Es mejor que haga las variantes sin prisa. Déle a su hijo sufici-
ente tiempo para que busque el caramelo acertado, incluso cuando
usted ya lo haya podido encontrar. El juego es idóneo para toda la familia.
Lleve el juego cuando vaya de visita a casa de los abuelos; también
ellos lo van a disfrutar.
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