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La Regulación De Longitud De La Superficie De Asiento; Accesorios; Apoyacabezas; Cinturón Para El Tronco - Ottobock Robby Gebrauchsanweisung

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La regulación de longitud de la superficie de asiento:
Para cambiar la longitud de la superficie del asiento, se deben liberar con una llave allen las tuercas situadas en los
orificios de regulación del respaldo. (Fig. 17).
A continuacíón libere el velcro de las partes de tejido sobrepuestas de la zona pélvica del respaldo. (Fig. 18).
Como en este caso la parte de tejido requerida se adquiere de la zona de la espalda, puede ser necesario liberar el
cinturón inferior de la parte de la espalda según se modifica la longitud de la profundidad del asiento.
Una vez haya tirado de la parte de los pies para regular la longitud deseada, y fije la nueva regulación con ambos tornillos.
Finalmente extienda ambas partes de tejido una sobre la otra hasta que estén tensadas y fíjelas con velcro. De ser
necesario cierre de nuevo el cinturón de la parte de la espalda.

Accesorios

Apoyacabezas

El apoyacabezas (Fig.22) se compone de dos placas de espuma recubiertas con tejido, que se colocan en los late-
rales de la cabeza (Fig. 23).
Una vez conseguida la altura correcta para los apoyacabezas, los puede fijar con los cinturones en el tejido del
tapizado (Fig. 24).
Para regular el ancho correcto, eleve el límite externo de la placa que va a regular y desplacela a la posición deseada
(Fig. 25). A continuación presione la placa sobre los velcros y fíjela. Proceda del mismo modo con la segunda placa.
Cinturón para el tronco
El cinturón para el tronco (Fig. 26) sirve para sujetar al niño de forma adicional y ofrecer mayor seguridad en el caso
de posibles movimientos repentinos. El cinturón para el tronco se puede regular a la altura deseada, mediante los
cinturones longitudinales situados en el tejido del tapizado de la misma forma que el reposacabezas.
Se puede aumentar la sujeción del niño, reduciendo la tensión del tejido del tapizado, produciéndose así una hendidura.
Otra posibilidad más de dar mayor sujeción y seguridad al tronco del niño, es utilizar el apoyacabezas como guía
para el tronco, ya que por su forma especial y su tamaño se puede utilizar muy bien para esta zona (Fig. 27).
Cinturones para las piernas
Los cinturones para las piernas (Fig. 28) sirven para fijar las piernas y evitar movimientos de extensión que complican
el posicionamiento y cuidado del niño.
Los cinturones se regulan en su altura igual que el apoyacabezas y el cinturón para el tronco (Fig. 29).
Estos cinturones se pueden utilizar de ser necesario también para fijar y guiar los muslos del niño. Todos los acceso-
rios han de ser instalados por técnicos especializados, si no vienen instalados de fábrica.
Recomendaciones prácticas de seguridad, cuidados y mantenimiento
• La carga máxima es de 30 kg/Tam. 1 ó 60 kg/Tam. 2
• La Robby es un dispositivo de terapia y sólo se puede utilizar bajo vigilancia
• Sólo utilizar sobre una superficie lisa/plana
• Al colocar o plegar la hamaca tenga cuidado de no lesionarse los dedos.
• Tanto el estribo de la regulación de altura del respaldo, como la articulación dentada B (Fig. 4) y el límite del
apoyo para las pantorrillas, deberan mantener siempre contacto con la bañera.
• La posición indicada en Fig.30 es regulable, pero tenga en cuenta, que si el niño se mueve repentinamente ( po
ejemplo espasmos, calambres, Athetosen) la hamaca puede oscilar y si este no esta sujeto podría deslizarse de
la hamaca.
• Limpie todas las piezas del chasis y del tejido con un detergente suave.
• Después de utilizar la hamaca se puede plegar hasta que queda muy pequeña ahorrándo espacio (Fig. 19). Se
debe colocar con la parte de la cabeza hacia abajo (Fig. 20). Los protectores de goma del chasis evitan que se
deslice y un buen secado por los orificios para ello previstos.
• La redecilla permite que el agua fluya y se puede extraer para su cuidado/lavado (máx. 60 °C).
• Para lavar la hamaca es recomendable unir los cierres con velcro e itnroducir el tejido de la hamaca, por ejem-
plo, en una funda de almohada, para que después del lavado se despliege con facilidad y no se enrede en la
lavadora con las otras prendas
• Quitar los restos de fibras que se acumulan de vez en cuando entre los cierres con velcro.
• Si se rompiese el tejido del tapizado de la hamaca, deberá cambiarlo sin demora.
• No se necesita otro tipo de mantenimiento.
Robby
Ottobock | 35
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