Cuando el niño crece, la profundidad de asiento y la longitud del respaldo se adaptan fácilmente a la nueva estatura
mediante los tubos telescopicos del chasis.
A continuación encontrarán descrito el montaje y las funciones de la hamaca para baño Robby.
Montaje y funcionamiento del modelo básico
La hamaca de baño Robby se compone de una superficie de apoyo para las pantorrillas (1), de la superficie de
asiento (2), el apoyo para la espalda (3) y la parte de la cabeza (4). (Fig. 1)
El chasis está cubierto con dos piezas de tejido, que están sobrepuestas en la zona de la pélvis y en la parte de apoyo
para la espalda fijándose mediante cierres con velcro. Al regular la longitud de la hamaca por el crecimiento del niño
se libera el cierre velcro y se extiende el tejido de la zona sobrepuesta según necesidad.
La regulación de la hamaca para baño se lleva a cabo a través de articulaciones dentadas (Fig.2). Presionando el botón a
presión, podrá mover la articulación (Fig.3). A continuación mueva la hamaca manteniendo presionado dicho botón, hasta
regularla según desea y soltándo el botón a presión para que la articulación quede encajada en la posición deseada.
Mediante las articulaciones dentadas A, B, C y D (Fig. 4) se pueden cambiar las diferentes partes de la hamaca.
Para realizar la regulación, se deben presionar al mismo tiempo ambas articulaciones dentadas una en frente de otra,
sujetándolas durante la regulación (Fig. 5).
Recomendamos presionar los botones con los pulgares. Al mismo tiempo sujete la parte de la hamaca deseada con
los dedos índice y corazón y muévala a la posición deseada.
Una vez alcanzada la posición deseada, suelte los botones a presión de las articulaciones. Estas encajarán auto-
máticamente.
El tejido/tapizado
Se puede adaptar mediante cinturones y a través de cierres velcro! La tensión del tejido de forma individualizada se
puede adaptar (Fig.6).
Manejo generalizado
Es más fácil regular la hamaca en estado seco, abatiéndo la parte de la cabeza hacia la parte de la pélvis y man-
teniendo la parte de los pies en dirección contraria al cuerpo (o justo a la inversa) (Fig. 7). De este modo el tronco
puede ayudar a la regulación y facilitar el manejo.
La posición para llevar a cabo la regulación (como se puede obserbar en Fig.8) requiere demasiada fuerza y longitud
de los brazos por lo que no es recomendable.
Posibilidades de posicionamiento
A continuación puede poner la hamaca en la posición deseada como arriba descrito. Puede regular las posiciones
de asiento (Fig. 9) del mismo modo que las necesarias para mantener al niño tumbado (Fig. 10).
La regulación de la parte de la cabeza
Para que al lavarle el cabello al niño no se le introduzca jabón en los ojos, es necesario desplazarle la cabeza hacia atrás.
Las articulaciones dentadas D ofrecen la posibilidad de abatir la cabecera hacia atrás y así poder colocar la cabeza
del niño en la posición deseada (Fig. 11).
Otra posibilidad que ofrece esta hamaca para baño es desmontar el tejido de la parte de la cabeza. En este caso,
la cabeza del niño queda totalmente libre y se la deberá sujetar la persona que le atienda siempre(Fig. 12).
Si la sobreextensión de la cabeza es muy pronunciada, existe la posibilidad de regular la parte de la cabeza hacia
delante, esto en combinación con una flexión de cadera más pronunciada, ayuda a reducir la tensión muscular.
Posibilidades de regulación y adaptación
Regulación de longitud de la parte de la espalda:
Para cambiar la longitud de la parte de la espalda, se deben liberar con una llave allen las tuercas situadas en el
respaldo en los orificios de regulación (Fig.13).
A continuación, libere el cierre con velcro situado en la zona pélvica en la que se sobreponen las partes de tejido del
respaldo (Fig. 14).
Ahora, tire de la parte de la cabeza hacia arriba, sujetando al mismo tiempo con la otra mano la parte del asiento.
Una vez alcanza la posición deseada, fije de nuevo ambos tornillos. Asegúrese, que ambos tornillos esten fijos en el
mismo orificio de ambos lados (Fig. 15).
Finalmente extienda ambas partes de tejido una sobre la otra hasta que esten tensadas y fíjelas con el cierre de
velcro (Fig. 16).
34 | Ottobock
Robby